Recoleta

Recoleta #1485

El Quitapenas

Santiago, 12 noviembre de 2016. En la estación de metro Cementerios, no todo es funerarias, marmolerías, florerías, pena y pérdida. Al menos, no es así en Avenida Recoleta #1485, comuna de Recoleta. También hay fiesta chilena o al menos así fue este sábado de noviembre.

“La Ruta Cuequera” hace su quinta parada a pocos pasos del primer camposanto en ser construido fuera de los límites urbanos en Santiago; encomienda del mismísimo Bernardo O’Higgins.

El Quitapenas es el destino. Local centenario famoso por calmar el trago amargo de la pérdida de un ser querido, con el trago dulce de una de sus especialidades.

Pero además de quitar penas, tiene una fuerte tradición colocolina que es evidente al apreciar los muros colmados de fotografías antiguas y muchos recuerdos ligados al club. Incluso, se ve una camiseta enmarcada -de quizás qué época-, que da cuenta de la historia que alberga el club albo aquí.

Sin más, ¡a lo que venimos! Llegan los cuequeros y los clientes habituales del local van ocupando las mesas disponibles. Cometimos el acierto de pedir un exquisito pastel de choclo de almuerzo, para después participar activamente en la fiesta chilena que comienza a prender.

Se agrupa la gente, los instrumentos salen a relucir y en un, dos por tres comienzan a sonar las cuecas melodiosas, salerosos y con enjundia. Las horas transcurren y las cuecas no paran. Y a diferencia de las otras paradas, los bailarines encuentran un poco más de espacio para hacer flamear pañuelos y zapatear los tacos. Los habitués, en vez de molestarse por la “intromisión”, pasan de ser meros espectadores a actores principales tañando las mesas, riendo, compartiendo, cantando e incluso bailando. Esa es la magia de la cueca en acción.

Resuenan las palmas, voces, instrumentos y zapateos por todos los rincones del Quitapenas. Casi como un rito que invita a los deudos a pasar, a olvidar las tristezas y a enfiestarse un rato para hacer un poco más llevadera la muerte

Le señora María Rojas Bravo -esposa de don José Mendoza, último dueño del local- no solo acepta recibir a este lote de amantes de la cueca en su casa, sino a contarnos un poco más sobre la historia del Quitapenas.

¿Cómo nace el Quitapenas?

Este local nace hace ya un poco más de cien años y, en todo este tiempo, ha pasado solamente por tres dueños, de los cuales José -mi marido- fue el último.

Antiguamente los cortejos fúnebres se hacían a pie, de modo que muchos que iban en procesión pasaban a este local a despedir a los que partían. El Quitapenas se origina principalmente para ofrecer platos típicos de almuerzo a las personas que vienen a despedir a sus seres queridos al Cementerio General y, ¿por qué no?, a servirse un traguito para pasar la pena. Así se le ocurrió el nombre al matrimonio italiano que fueron los primeros dueños del local.

¿Qué relación tiene “El Quitapenas” con la cueca chilena?

Desde un tiempo atrás que hemos abierto espacio a las cuecas. Nos gusta la música chilena y es por esto que hemos generado ciclos de cuecas en vivo donde vienen grupos a cantar y, ahora a La Ruta Cuequera, para que puedan cantar y bailar como se hacía a la antigua.

¿Cuáles son los platos recomendados de la casa?

En lo gastronómico, son las cazuelas, porotos con riendas, pescado frito con papas mayo, pastel de choclo, arrollados y perniles con papas cocidas y el exquisito pebre de la casa. También tenemos unas chorrillanas espectaculares y con baranda para los comensales.

En la carta de tragos están los clásicos: borgoña, terremotos, cervezas, vino y además algunos chiches propios del local como por ejemplo: el “que descanse en paz” o el “paró la chala”.

Y, ¿por qué tantas fotos y referencias al Colo Colo?

Una de las cosas importantes que ocurrió acá en este local, fue que en el año 1925, y después de una diferencia que tuvieron con el equipo Magallanes, vinieron para acá David Arellano y Clemente Acuña, dos futbolistas que pertenecían al cuadro celeste, y fundaron el equipo Colo-Colo.

Se dice que pasaron a esta picada a pasar sus penas por lo ocurrido con el equipo donde estaban enrolados. Por eso se dice que el Colo fue fundado en el Quitapenas y lo recordamos en los muros del local.

Texto Original: Diego Valenzuela Martínez / Edición: Cristina González Ramírez

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  • Emplazada en Recoleta
    hay una picá muy buena
    al frente del cementerio
    el grandioso Quitapenas

    Cerca del camposanto
    esta el boliche
    historia, patrimonio
    tremendo chiche

    Tremendo chiche, si
    le recordamos
    ahí encontrará el rincón
    del Arellano

    Cazuelas con chilenas
    quitan las penas 

    Autor: Creación Colectiva

  • A la hora de los vuelos
    que puede ser cualquier hora
    los fantasmas de aseñoran
    y entra el vivo a contrapelo
    entre con sed y con celo
    se apersona en una almena
    acomoda su melena
    mira para todos lados
    mucha gente ya ha llegado
    a cuequear al Quitapenas.

    Médicos y empleados
    obreros y hasta cesantes
    señoritas de talante
    muchachada en desenfado
    algunos recién pagados
    bien paradas las antenas
    un pandero que se estrena
    rajando su cuero heroico
    asoma el cantor estoico
    a cuequear al Quitapenas.

    ¡Tres acordeones compadre!
    guitarras por lado y lado
    panderistas despeinados
    entre el encuadre y descuadre
    hasta platos que a la madre
    sacaron de la alacena
    fluye la cueca en las venas
    de cantores y bailantes
    llegó el piño como antes
    a cuequear al Quitapenas.

    Un sábado de noviembre
    a la hora del almuerzo
    queda vibrando el refuerzo
    cuequero tan de septiembre
    una ruta pa que siembre
    cuecas de almuerzo o de cena
    unos pastel con chilena
    otros calmando la sed
    ¡y con borgoña volver
    a cuequear al Quitapenas!.

    Autor: Venicio Maluenda Hernández

  • Diseño: Camilo Henríquez Armijo

  • Estos encuentros son los que hacen que una siga enamorándose de la cueca, gran lugar, grandes personas, una bella tarde que te deja el corazón llenito.
    Loreto Hernández Castro

    Hermosa experiencia en El Quitapenas con gente en tu mismo sentir, compartiendo emociones, historias, brindando por la amistad y vibrando con la chilena. Muy linda experiencia.
    José Lagos Espinoza (Josky)

    Es mi primera vez en el mítico Quitapenas, la compañía de los amigos, cueca y jolgorio, hicieron para mí, un lugar inolvidable.
    – Julissa González Figueroa

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